El agua es un recurso natural cada día más escaso. En Andalucía se consume más agua de la que se dispone. Andalucía necesita para mantener e incrementar su actual grado de desarrollo equilibrar de forma urgente y decidida las necesidades que tiene de agua mediante las infraestructuras existentes y las proyectadas y viables así como con una administración coherente y eficiente.
En Andalucía la escasez de agua adquiere mayor relevancia al considerar territorios que están sujetos a un clima caracterizado por la irregularidad de las precipitaciones. Penuria que se ve acentuada por un uso, no solo masivo y despilfarrador, sino también irrespetuoso; así, se devuelven a los cauces tras su utilización aguas que, en muchos casos, carecen de las características mínimas para otros usos y, como problema añadido, suponen un atentado para fauna y flora.